En el documento titulado “La aventura del ser maestro” de José M. Esteve, manifiesta que la enseñanza es una profesión ambivalente, por un lado te puedes sumir en el aburrimiento y en la monotonía o bien sentirte satisfecho al disfrutar y observar el avance de los alumnos, coincido con el autor en muchas ocasiones esta ambivalencia puede presentarse tan sólo por el estado de ánimo del docente o la poca motivación existente en los alumnos.
Esto me hace recordar a aquel profesor que utiliza los mismos apuntes curso tras curso, que al paso del tiempo incluso, ya memorizó hasta el punto y coma; este tipo de profesor lo único que transmite a sus alumnos será aburrimiento y la falta de interés hacía su materia; caso contrario con el profesor que ya superó hasta cierto punto el temor, la angustia o la tensión de pararse frente un grupo de jóvenes, quien goza su libertad de cátedra buscando constantemente diferentes técnicas para transmitir sus saberes, que disfruta y se divierte con lo que hace, anteponiendo el respeto, responsabilidad y compromiso de servicio y sobre todo que está conciente que su actuación modifica el pensar y saber de los jóvenes, e incluso su presencia personal y actitud influyen en la personalidad que más tarde se forjará el alumno.
Coincido con lo que menciona Esteve el docente de EMS se prepara a través del ensayo y el error y es así como va forjando su propia identidad, en la actualidad el ser docente exige que no sólo se tengan conocimientos de la materia que se imparte, debe tener conocimiento de aspectos psicopedagógicos, de técnicas de comunicación, saber escuchar, ser empático, actualizarse y capacitarse continuamente, el ser profesor es un compromiso social y moral que te desafía día a día, en donde el producto no se puede reciclar o reprocesar, el docente es un ente trasformador de seres pensantes sus alumnos.
En pocas palabras el profesor debe tener humildad suficiente para reconocer que sus alumnos, son seres humanos con virtudes y capacidades potenciales que necesitan descubrir y desarrollar. Para ello, la preparación continua en las áreas didáctica y pedagógica resulta indispensable ya que como coincidimos mis compañeros de grupo y una servidora, nuestro trabajo como docentes lo iniciamos a valor mexicano, sin herramienta alguna de este tipo, sólo con los conocimientos de una carrera profesional y mucho ímpetu por salir adelante
José M. Esteve menciona que los maestros de primaria tienen un problema de idealización, que “han aprendido contenidos de enseñanza, pero no saben organizar una clase”, afirmación con la que no coincido, ya que en nuestro país resulta al contrario, pues son ellos los maestros de primaria y de secundaria quienes se preparan para enseñar y son en contenidos de enseñanza donde presentan dificultades. Ellos considero que se encuentran, si no perfectamente bien preparados, al menos mejor preparados que nosotros en la parte de enseñanza y saben perfectamente organizar su clase, controlar y organizar sus grupos, son los contenidos de lo que enseñan en los que presentan algunas deficiencias y una prueba de ello, son los resultados recientes que obtuvieron aquellos maestros que concursaron por una plaza en el pasado mes de junio, donde más del 60 % (según reportes) no aprobaron el examen que sustentaron, mostrando con ello graves deficiencias en sus conocimientos. También es necesario señalar que en los años recientes los docentes de secundaria al menos en el D.F. se han acercado a
Cuando el autor se refiere a la educación secundaria hay que mencionar que en España la ESO Educación Secundaria Obligatoria, consta de 4 años y después se estudia el bachillerato, sin embargo tiene muchas similitudes con nosotros en el nivel bachillerato, la mayoría de nosotros como ya mencionamos estudiamos una carrera que en principio nada tiene que ver con enseñar en una escuela, y ha sido a través de los años que hemos adquirido la experiencia de qué preguntar, cómo hacerlo, organizar a los grupos, usar los canales de comunicación adecuados, etc. y en cada curso que preparamos nos queda claro que aún nos falta por aprender más sobre el cómo enseñar.
También hay que señalar que muchos de nosotros y fue mi caso, en nuestro afán de mejorar nuestra labor buscamos capacitación y actualización en nuestra área, ya sea en matemáticas, en física, química, biología, inglés en administración etc., y en ese afán hemos acudido a numerosos cursos de actualización, en ocasiones como menciono por iniciativa propia o por que nuestra institución no ha comisionado.
El autor de la lectura menciona también la importancia de adaptar nuestros contenidos de enseñanza al nivel de conocimiento de nuestros alumnos, en la mayoría de las ocasiones pareciera que le preocupa al profesor terminar su programa que preocuparse por que el alumno entienda incluso se jacta en decir yo ya voy en esta unidad el alumno quién sabe en cual se quedo, son precisamente esos alumnos “desvalidos de conocimientos”, de hábitos, de baja autoestima los que necesitan de nosotros y tenemos en cada uno de ellos una gran oportunidad para cambiar su actitud hacia la escuela y en ocasiones su actitud hacia la vida, tenemos la oportunidad de mostrar en ellos, lo que somos capaces de hacer con la imaginación, con los escasos recursos tecnológicos que hay en cada escuela, con la inadecuada infraestructura, etc.
Cada alumno representa para mí la oportunidad de mostrar a todos, lo útil que soy para ellos y cada una de sus familias, es una oportunidad de mostrar a todos las habilidades que he desarrollado en cada uno de mis alumnos, Ser maestra, ha sido para mí una maravillosa experiencia y un gran orgullo, a pesar del poco reconocimiento que tiene esta profesión por parte de un sector de la sociedad no me arrepiento de la decisión que tomé hace ya muchos años, pues jamás se me han cerrado las puertas, es una profesión muy noble, siempre existe trabajo, he tenido la oportunidad de hacer muchos amigos .
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